El coronavirus nos recuerda cuán interconectado está nuestro sistema alimentario.
Si bien el suministro de alimentos parece mantenerse estable a día de hoy, abundan las preguntas sobre los posibles impactos. Para empezar, el virus está afectando a miles de trabajadores agrícolas que recogen, procesan y empacan frutas y verduras para los consumidores estadounidenses. Con el cierre de fronteras, existe incertidumbre sobre cómo la escasez de mano de obra, en particular la de trabajadores temporales e invitados, podría afectar el suministro de alimentos y la inminente temporada de siembra. Y con el cierre de las escuelas, muchos trabajadores agrícolas, incluidos los que empacan para la distribución, tendrán que quedarse en casa con sus hijos.
También existe preocupación por el impacto que las condiciones de vida cercanas de los trabajadores migrantes durante la temporada de cultivo tendrán en la propagación del virus. "Históricamente, los trabajadores agrícolas están tan acostumbrados a no tener atención médica que simplemente se conforman con estar enfermos", declaró Armando Elenes, secretario-tesorero de la Unión de Trabajadores Agrícolas, a Los Angeles Times. Janeth Tapia, coordinadora de divulgación de CommWell Health, con sede en Carolina del Norte, explicó que los trabajadores agrícolas migrantes están acostumbrados a trabajar a pesar de estar enfermos y se resisten a revelar que están enfermos por temor a ser enviados a sus países de origen antes de que finalice la temporada de cultivo.
Fair Farms extiende nuestro profundo agradecimiento a la comunidad agrícola, que continúa trabajando al servicio de alimentar al mundo. Y enviamos nuestras condolencias a todos aquellos cuyo cheque de pago se ve afectado con la esperanza de un camino hacia la estabilidad económica en el horizonte cercano.
Comparte la publicación “El coronavirus y nuestro sistema alimentario interconectado”