{"id":6061,"date":"2021-02-23T14:55:15","date_gmt":"2021-02-23T19:55:15","guid":{"rendered":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/?p=6061"},"modified":"2021-05-20T20:35:31","modified_gmt":"2021-05-21T00:35:31","slug":"parting-thought-by-fred-tutman-patuxent-riverkeeper","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/parting-thought-by-fred-tutman-patuxent-riverkeeper\/","title":{"rendered":"\u201cPensamiento de despedida\u201d de Fred Tutman, Patuxent Riverkeeper"},"content":{"rendered":"<p><em>Escrito por Fred Tutman, Patuxent Riverkeeper<\/em><br \/>\n<em>Publicado originalmente en la columna \u201cPensamiento de despedida\u201d de la revista AT Journeys.<\/em><\/p>\n<p>A MEDIDA QUE LA PANDEMIA SE APODERA DEL MUNDO, las caminatas en grupo y los viajes a destinos de senderismo se volvieron menos seguros y, por lo tanto, el llamado de los senderos cada vez m\u00e1s incierto. Pero la urgencia de salir se transform\u00f3 en un antojo constante. Finalmente, mientras todos nos pon\u00edamos mascarillas y nos prepar\u00e1bamos para el largo recorrido, me dirig\u00ed a la granja de mi bisabuelo, el mejor lugar disponible para aislarme. El estatus de mi familia donde vivo es poco com\u00fan en las comunidades negras. Las estad\u00edsticas del Departamento de Agricultura de los EE. UU. nos dicen que menos del uno por ciento de las tierras rurales en Estados Unidos son propiedad de personas de color. Mi familia se encuentra entre esa humilde estad\u00edstica, teniendo el raro logro de habitar una granja centenaria, una que ha existido continuamente en la misma familia durante al menos 100 a\u00f1os. Ahora somos &quot;ind\u00edgenas&quot; aqu\u00ed. Pero las leyendas locales nos dicen que adquirimos nuestro hogar permanente debido a un maleficio colocado por un hombre inocente que hab\u00eda sido colgado de un \u00e1rbol como una fruta extra\u00f1a en esta misma tierra. Ese mismo \u00e1rbol todav\u00eda se encuentra en mi patio delantero hoy. Cuenta la historia que a principios del siglo XX, un hombre negro a\u00fan pod\u00eda ser colgado y linchado de un \u00e1rbol, y los blancos aportaban donaciones agradecidas por un ahorcamiento particularmente &quot;bueno&quot;. La leyenda dice que el \u00faltimo hombre negro colgado de ese \u00e1rbol maldijo a sus verdugos, quienes luego sufrieron una serie de malas rachas, incluida la p\u00e9rdida de la granja. Con el tiempo, mi bisabuelo adquiri\u00f3 la propiedad de esa granja, otrora en ruinas y desaparecida, en el condado de Prince George, Maryland, no lejos del sendero Appalachian, uno de mis lugares favoritos para hacer senderismo.<\/p>\n<p>As\u00ed que, a esa granja familiar ancestral me retir\u00e9 cuando mi condado se convirti\u00f3 en un foco de COVID-19. Y, mientras la pandemia azotaba nuestro entorno, redescubr\u00ed mis ra\u00edces, donde desde peque\u00f1a mi patio de recreo hab\u00eda sido el viento, el sol, el cielo, los bosques y, por supuesto, el cercano r\u00edo Patuxent. Fue un &quot;regreso a casa&quot; que me ayud\u00f3 a calmar algunas de mis preocupaciones sobre el mundo. Por la noche, mientras me dorm\u00eda con el dulce aroma de la lluvia en el aire, se desarrollaban los dramas de la vida silvestre en el bosque. El inquietante canto de un b\u00faho barrado junto al r\u00edo, el gru\u00f1ido de un lince rojo, el ladrido de un zorro y, ocasionalmente, el grito angustiado de una alima\u00f1a que encuentra una muerte abrupta a manos de un depredador nocturno. Como siempre, el cercano Patuxent sigue siendo una masa de agua sinuosa con turbios fondos verdes que sol\u00edan inundar sus orillas y desembocar en las marismas, donde los peces que aleteaban quedaban atrapados en las aguas poco profundas despu\u00e9s de esas inundaciones. Mis compa\u00f1eros de juegos de la infancia y yo pod\u00edamos meternos f\u00e1cilmente en el agua y, agachados junto a los peces que se esforzaban, voltearlos con las manos desnudas en cubos. En la d\u00e9cada de 1960, en las tardes calurosas al terminar la escuela, sol\u00eda ir con los trabajadores agr\u00edcolas en la parte trasera de carretas de madera de roble crujientes y duras, hundidas bajo el peso de la cosecha del d\u00eda, remolcadas por tractores antiguos que resoplaban. Con el sol abras\u00e1ndome la cara, me tumbaba sobre montones de tabaco verde reci\u00e9n cortado, mirando el cielo azul mientras la carreta avanzaba a los tumbos por los senderos llenos de baches. Pod\u00eda observar el centelleante y c\u00e1lido orbe del sol centelleando entre las copas de los \u00e1rboles retroiluminados mientras avanz\u00e1bamos lentamente. A veces, nos deten\u00edamos a la sombra fresca junto a charcas negras alimentadas por burbujeantes manantiales subterr\u00e1neos y pod\u00edamos beber agua dulce y helada que proven\u00eda de las profundidades de la tierra. A menudo, en verano, dorm\u00edamos al aire libre bajo cielos c\u00e1lidos y luci\u00e9rnagas, y observ\u00e1bamos c\u00f3mo las estrellas fugaces se abr\u00edan paso entre los \u00e1rboles.<br \/>\nambiente y gui\u00f1o.<\/p>\n<p>Sentados en la penumbra de la \u00faltima luz del atardecer, esperando a que los rayos del sol se apagaran, los ancianos que me criaron sol\u00edan hablar del tiempo y de las telenovelas. Hablaban con asombro de las enormes tormentas de d\u00e9cadas pasadas que hab\u00edan cambiado el curso del r\u00edo y los contornos del terreno, del incre\u00edble vendaval que arras\u00f3 con el silo de aluminio de la granja y la dej\u00f3 aislada dos condados al sur, y de la vez que los vientos soplaron tan fuerte que creyeron perder el granero de tabaco. Al anochecer de una calurosa tarde de verano, nos sent\u00e1bamos en refugios improvisados hechos con mosquiteras viejas y remendadas, mientras las manos viejas y nudosas de mi abuela formaban una enorme...<br \/>\ntaz\u00f3n de vidrio, guisantes frescos crujientes de su jard\u00edn mientras miraba\u00a0<em>El show de Ed Sullivan<\/em>\u00a0en un destartalado televisor en blanco y negro conectado a la casa a trav\u00e9s de una precaria colecci\u00f3n de cables de extensi\u00f3n que no coinciden unidos entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Estos son algunos de los v\u00edvidos recuerdos y valores que recuper\u00e9 y que me han ayudado a mantener el equilibrio durante un 2020 profundamente problem\u00e1tico y desafiante. Un redescubrimiento de mis fuertes v\u00ednculos con un lugar especial. He encontrado una renovada esperanza y determinaci\u00f3n al reflexionar e intentar imaginar c\u00f3mo ser\u00e1 la nueva normalidad en 2021. En el camino, he aprendido a apreciar y saborear los sencillos regalos y alegr\u00edas del hogar y he regresado a los ritmos naturales de la tierra, en la tierra de mis antepasados.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Escrito por Fred Tutman, Patuxent Riverkeeper. Publicado originalmente en la columna &quot;Reflexi\u00f3n final&quot; de la revista AT Journeys. A medida que la pandemia se apoder\u00f3 del mundo, las caminatas en grupo y los viajes a destinos de senderismo se volvieron menos seguros, y por lo tanto, la llamada de los senderos se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s incierta. Pero la necesidad de salir se transform\u00f3 en un anhelo constante. <a title=\"\u201cPensamiento de despedida\u201d de Fred Tutman, Patuxent Riverkeeper\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/parting-thought-by-fred-tutman-patuxent-riverkeeper\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u201cPensamiento de despedida\u201d por Fred Tutman, Patuxent Riverkeeper\">Lee mas<\/a><\/p>","protected":false},"author":3,"featured_media":6062,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[587],"tags":[630],"class_list":["post-6061","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-member-support","tag-covid-19"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6061","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6061"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6061\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6062"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6061"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6061"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/waterkeeperschesapeake.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6061"}],"curies":[{"name":"gracias","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}